EL PASEO DE MARZO

Tal como os prometimos en Febrero, el Paseo de Marzo sigue su recorrido por el “Barrio Viejo” de Les Corts.

Retomamos nuestro recorrido en la confluencia de la calle Berlín con la calle Marquès de Sentmenat (la antigua carretera que unía Barcelona con Les Corts). Un voluptuoso manto verde cubriendo una enorme medianera nos da una cálida bienvenida: se trata del imponente Jardín de Tarradellas, el primer jardín vertical de Barcelona, un pulmón de 250 m2 de vegetación que limpia el aire de la contaminación y da cobijo a varias especies animales y vegetales. Como curiosidad: un catalejo nos permite fijarnos en detalle en las zonas que queramos de la fachada.

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Avanzando por Marquès de Sentmenat nos encontramos el Premio FAD de Arquitectura del año 1964: el edificio de viviendas de la calle Nicaragua, 97-99. El contundente bloque de ladrillo visto, diseñado por Ricardo Bofill, supo resolver bien la difícil geometría triangular del solar, en esquina y entre medianeras, y su mala orientación. Su llamativa estética con las fachadas giradas consigue orientar las viviendas a este y oeste, evitando así el frío norte y generando una gran entrada de luz al interior de las viviendas y visuales a ambas calles. En el interior, un gran patio permite tener habitaciones luminosas y ventilación cruzada.

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La tercera parada del paseo nos transporta al pasado industrial del barrio. En la calle Novell, entre las calles Guitard y Comtes de Bell-lloc encontramos la antigua fábrica de betas e hilos Benet y Campabadal. Construida en 1924 por el arquitecto Antoni Pons Domínguez, la fábrica sigue la estética racionalista apostando por materiales novedosos en la época, como el hormigón y el vidrio, y por la ausencia de ornamentación. El elemento más llamativo es, sin duda, su cubierta en forma de “diente de sierra” para permitir la entrada de luz hacia el interior. En la actualidad, el edificio está siendo remodelado por el estudio Mercadé-Fernández Arquitectes para poder ubicar el Ateneu de Fabricació y la nueva biblioteca del distrito.

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Debido a la creación de nuevas fábricas en los terrenos de Les Corts y Sants en el primer tercio del siglo XX, hubo una necesidad creciente de viviendas para los obreros y sus familias. La cuarta parada nos muestra un ejemplo con mucho encanto: el conjunto de casitas unifamiliares adosadas de estilo inglés en el pasaje de Tubella. Construidas en 1925, de Planta Baja y 1 piso, con un pequeño jardín delantero y patio posterior, sorprenden por su uniformidad, por su buena conservación…y por los dos grandes bloques que hay al inicio y al final del pasaje que rompen la harmonía. ¡Cuánto daño hizo la época del alcalde Porcioles! Por suerte, ahora están reconocidas como patrimonio arquitectónico de la ciudad y, por el momento, no corren peligro. Los vecinos acostumbran a dejar las puertas del pasaje abiertas, así que os recomiendo que vengáis a pasear por aquí algún día, es una delicia.

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Otro ejemplo de conjunto de viviendas construidas especialmente para los trabajadores que no ha corrido la misma suerte es la Colònia Castells, antigua colonia fabril de la fábrica de barnices Castells. Situada en la zona del Camp de la Creu, delimitada por las calles Entença, Taquígraf Serra, Equador y Montnegre, la Colònia Castells fue un conjunto de 200 casas baratas de Planta Baja con un pequeño patio ajardinado de entrada que se construyó entre 1923 y 1928 para albergar a los immigrantes (sobre todo del sur de España) que vinieron a Barcelona a buscar trabajo. Con el tiempo, se fue fragmentando poco a poco, perdiendo algo de su esencia, y se fue convirtiendo en un suburbio de familias pobres pero aguantó estoica y homogénea, ajena a la transformación del barrio, ajena a los altos edificios que se habían ido tejiendo a su alrededor hasta que en 1976 el Plan General Metropolitano calificó la zona de la Colònia Castells de “zona verde”. Empezó entonces una dura batalla entre el Ajuntament y los vecinos para evitar su expropiación y la demolición de las casitas. Sin embargo, los vecinos la perdieron y fueron realojados en nuevas viviendas cercanas, muy dignas, pero que poco tienen que ver con las rústicas casas de las que provenían. Este realojo se ha llevado a cabo en 2 fases. Ahora mismo, la mitad de las casas ya han sido derribadas pero aún quedan la otra mitad, que serán derribadas en breve, por si queréis contemplar por última vez un vago recuerdo de lo que fue, entre túneles de lavado y bloques de alto-standing.

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Con el ánimo aún un poco meláncolico, nos choca muchísimo el contraste que hay entre los jardines, los equipamientos y los bloques nuevos y los edificios y placitas anteriores a los cambios urbanísticos de finales del Siglo XX. Pasear por las calles Morales y Montnegre o hacer un café en la Plaça del Carme es como regresar a una época que sabemos que no volverá.

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Aunque la zona tiene algo de decadente, se respira tranquilidad y parece que allí las horas discurren más lentas. La guinda es descubrir pequeños “tesoros” que guardan estas calles como que en el número 46 de la calle Montnegre hay una cabeza de carnero en la fachada de un edificio novecentista construido en 1923, simbolizando a los antiguos propietarios de la finca, tratantes de ganado. O que en el número 44 de la calle Morales hay una cabeza de caballo en un pequeño pero bonito edificio de obra vista con cubierta a dos aguas y arcos de medio punto que pudo haber sido una caballeriza o una herrería.

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Avanzamos por Travessera de les Corts hasta la calle Aviació, donde en los números 10 y 12 encontraremos otra tipología de viviendas construidas en el primer tercio del Siglo XX para trabajadores de las fábricas e industrias que se establecieron en esta zona. Aunque de tamaño reducido, los materiales usados son de mejor calidad que los que acostumbraban a usarse en esa época así que se puede presuponer que iban destinadas a trabajadores mejor posicionados. Estas 10 viviendas, de una sola planta, tienen la peculiaridad de dar a un pasadizo de acceso, que los vecinos llaman “patio”. A este pasadizo se accede a través de un pequeño portal con reja y con una decoración cerámica colorista muy bien conservada de influencia “Art Deco”. Las construyó la familia Gelabert, propietaria de la masía Can Rosés y sus vastos terrenos.

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Precisamente si seguimos adelante en nuestro camino, daremos a la Plaça Rosés donde se encuentra la Biblioteca Can Rosés, ubicada en lo que queda de la antigua masía después de muchas reformas a lo largo de los años. La masía se construyó en 1716 y se reformó en 1900 y es de las últimas que se conservan del pasado rural de Les Corts. Este pasado rural queda claro al ver el reloj solar en la fachada. Frente a la puerta, un árbol centenario de grandes raíces da cobijo a los transeúntes y sirve de compañero de juegos a los niños.

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Para nuestras dos últimas paradas, no abandonaremos los terrenos que fueron propiedad de la familia Gelabert. En 1993, en plena era post-Olimpiada, los arquitectos Manuel de Solà-Morales y Rafael Moneo proyectaron lo que se llamó “el rascacielos horizontal”, un sobrio edificio de 335 metros de largo que se va fragmentando en anchura y altura para romper la monotonía de su fachada y por el que recibieron el Premio FAD de Arquitectura. Hablamos, sin duda, de la Illa Diagonal, un centro comercial pionero en Barcelona. Su nombre vino dado porque ocupaba toda una “isla”, una súpermanzana, del barrio. Los jardines de Sant Joan de Déu, situados en la parte posterior del centro, son un remanso de paz que hay que visitar de tanto en tanto.

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El último punto de nuestro recorrido de este Paseo de Marzo se encuentra en el mismo edificio de la Illa, justamente en uno de sus laterales, en la calle Numància 164-168. Un original reloj escultórico de bronce y mármol da la bienvenida, y también la hora, a todo aquel que cruza esta portería. Los números, fuera de escala, se escapan del rectángulo delimitador del reloj, como si tuvieran prisa, y se desparraman en planos distintos: el techo, la pared, las escaleras, etc. Fue un divertido diseño del estudio del artista Xavier Mariscal en 1995.

 

¡Disfrutad!

Sonia
Acerca de Sonia 75 Articles
Arquitecta. Fundadora de En Sección BCN.

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