YO TAMBIÉN EJERZO

Hace unos días leí este artículo de Núria Moliner, arquitecta, cantante y presentadora del interesante programa de arquitectura “Escala humana” que emite La2, y no pude evitar sentirme identificada con lo que decía. Yo también soy de esa generación de arquitectas y arquitectos a las que la crisis económica pilló acabadas de licenciar, dejándonos un presente y un futuro inciertos. No sé si era necesario llegar a ese momento tan negro para darnos cuenta de la transversalidad de la arquitectura pero, sin duda, la necesidad y el ingenio nos abrieron los ojos a nuevas formas de hacer y de ejercer.

La educación en general y la formación universitaria en particular te preparan, te crean un bagaje de conocimientos, de maneras de ver y de mirar, de plantearte soluciones a problemas muy diversos. Lo bueno de la carrera de arquitectura es que toca tantas disciplinas, tanto técnicas como artísticas, que salimos preparadas para afrontar muchísimos más retos de los que pudimos pensar a priori. Por eso estoy tan de acuerdo con lo que dice Núria, que ella ejerce aunque no construya. Porque la arquitectura es muchísimo más que construir un edificio. Para mí es una forma de entender cómo funciona un territorio y el grupo de personas que lo habitan (ya sea una ciudad o una vivienda, sea la escala que sea) y organizarlo de una manera funcional, ética, social, estética, ecológica, emocional… Es ver los problemas y las oportunidades de un espacio y, desde el diseño, encontrar soluciones inteligentes a los retos que se nos plantean, siempre pensando en la experiencia que vivirán las personas que pasen por él.

Por eso, creo que todas aquellas arquitectas que analizan, teorizan, enseñan y comunican la arquitectura están ejerciendo su profesión. Y la están ejerciendo, además, de una manera muy necesaria porque me parece preocupante el profundo desconocimiento que tienen las personas ajenas a esta disciplina sobre lo que es la arquitectura y lo que hacemos los y las arquitectas. “Hacer dibujitos”, “ser remodelador de pisos”, “poner verde en las calles”, “diseñar edificios incómodos o enfermos”,… son algunas de las frases que nos han dicho en más de una ocasión sobre nuestro trabajo. Creo que aún hace falta un gran trabajo por nuestra parte para saber acercar, explicar y hacer atractiva y entendible nuestra profesión. 

Cuando empecé la carrera tenía en la cabeza cierta idealización de lo que era ser arquitecta y de lo que podía conseguir al acabar: fundar mi propio despacho para diseñar y construir grandes proyectos que acabasen publicados en revistas de prestigio y disfrutar de una posición estable y respetada. En definitiva, ser la “gran señora arquitecta”, la ama del cotarro. Ese era el objetivo (impuesto o autoimpuesto) de la gran mayoría de estudiantes. Nada más lejos de la realidad. Fue decepcionante ver que muy pocas llegan a una posición así, y con la crisis aún menos. Aunque eso también me hizo dar cuenta de las ideas preconcebidas y erróneas que existen en nuestra sociedad sobre el papel que tenemos las arquitectas en la vida de la gente. Me da la sensación que precisamente esa idea algo soberbia de ser “los grandes señores” nos alejó de las personas y nos situó en un lugar un poco sectario donde no hablábamos el mismo idioma que los demás. Además, aunque no fuera directamente nuestra culpa, participamos en la maquinaria especulativa de la burbuja inmobiliaria y eso nos demonizó a ojos de la sociedad y provocó que nuestro estatus se diera de bruces contra el suelo. 

Desgraciadamente, en la actualidad aún siento que se valora poco nuestro trabajo y nuestra utilidad a pesar de que hay numerosas arquitectas y arquitectos que se dedican a la divulgación crítica a través de interesantísimos blogs, libros y charlas como Zaida Muxí, Santiago de Molina, Stepien y Barno, Ethel Baraona, etc. Creo que todas las arquitectas, como colectivo, deberíamos volver a reivindicarnos como una figura importante en la sociedad, pero no desde la lejanía sino desde el tú a tú, desde la confianza con las personas, convirtiéndonos otra vez en agentes claves y necesarios a la hora de pensar, diseñar y configurar las ciudades del presente y del futuro. 

No creo que exista una única fórmula mágica de enseñar quiénes somos, qué hacemos y cómo lo hacemos. Esto daría para varios artículos y debates extensos, pero para empezar me centraría en 3 frentes: el primero, preguntarnos a nosotras mismas como profesionales si creemos que nos estamos vendiendo bien. Es decir, pensar en nuestra esencia, en lo que nos representa, y en cómo lo comunicamos, cómo lo mostramos al exterior. Quizá muchos estudios de arquitectura necesitarían una formación sobre creación de “marca” y de identidad digital, por ejemplo.

El segundo frente lo dirigiría hacia las niñas, niños y adolescentes. En la mayoría de museos ya se organizan exitosos talleres alrededor de cada exposición donde se les enseña a jugar con volúmenes, colores, espacios y criterios de composición para que eduquen la mirada (tanto el Museu del Disseny como el “Construint a la sala” del MNAC son buenos ejemplos de ellos). Pero tendríamos que ir más allá, llegando a ellas y ellos a través de cosas que les atraigan, como aplicaciones y juegos en realidad virtual, para que las sientan como algo cercano y ameno. Incluso estaría bien que surgieran más “youtubers” e “influencers” arquitectas que pudieran explicar de manera divertida el hilo de pensamiento que lleva desde el primer germen de una idea hasta su plasmación en un proyecto o que contaran la biografía de arquitectos célebres (la youtuber y arquitecta Ter hace unos vídeos divertidísimos y muy didácticos). 

En tercer lugar, intentaría darle más importancia al diálogo con las verdaderas protagonistas de los espacios: las futuras usuarias, organizando más coloquios y debates en los que pudieran participar también otros agentes implicados como políticas, promotoras y constructoras, dando solución a los problemas reales de la ciudadanía.

Y tú, ¿tienes más ideas de cómo hacer para que la sociedad nos valore?

Sonia
Acerca de Sonia 76 Articles
Arquitecta. Fundadora de En Sección BCN.

Be the first to comment

Leave a Reply

Close It
UA-71639970-1